Calidad de vida, Salud.

Alergia reacciones de hipersensibilidad

23 Nov , 2017  

Tipos

Los diferentes tipos de reacciones alérgicas generalmente se clasifican según su causa, la parte del cuerpo más afectada y otros factores. Algunos de los tipos de alergia más comunes son los siguientes:

Alergias alimentarias: son respuestas exageradas del sistema inmunológico que se producen por la ingesta de determinados alimentos, como la leche, el huevo, el marisco, la nuez, el cacahuete, el chocolate, la soja o el trigo. Una alergia alimentaria no es lo mismo que la intolerancia alimentaria, cuyo consumo ocasiona efectos indeseables generalmente de menor gravedad.

Alergia al polen: en época polinización, son frecuentes las reacciones alérgicas provocadas por las gramíneas, el olivo, las ciperáceas, las arizónicas, el plátano de sombra y la parietaria, entre otras plantas.

Rinitis alérgica: es una reacción alérgica muy común. Se trata de una alergia a las partículas que transporta el aire (por lo general polen y hierbas, pero en ocasiones mohos, polvos y caspa de animales) que producen estornudos; picor, goteo o congestión nasal; picor cutáneo e irritación en los ojos. La rinitis alérgica puede ser estacional o perenne (todo el año).

Diagnóstico

Como cada reacción alérgica es desencadenada por un alergeno específico, el principal objetivo del diagnóstico es identificar ese alérgeno. Este puede ser una planta estacional o el producto de una planta, como el polen de la hierba o la ambrosía, o una sustancia como la caspa del gato, ciertos medicamentos o algún alimento en particular. El alérgeno puede causar una reacción alérgica cuando se deposita sobre la piel o entra en un ojo, es inhalado, ingerido o inyectado.

Existen pruebas que pueden ayudar a determinar si los síntomas están relacionados con la alergia y a identificar el alérgeno implicado. Una muestra de sangre puede mostrar muchos eosinófilos, un tipo de glóbulo blanco cuyo número suele incrementarse durante las reacciones alérgicas. La prueba cutánea RAST (radioalergoabsorbente) mide las concentraciones en sangre de anticuerpos IgE específicos de un determinado alérgeno, lo cual puede ayudar a diagnosticar una reacción alérgica en la piel, rinitis alérgica estacional o asma alérgica.

Las pruebas cutáneas son más útiles para identificar alérgenos concretos. La prueba RAST puede ser utilizada en los casos en que no es posible realizar una prueba cutánea o no resultaría seguro llevarla a cabo. Ambas pruebas son altamente específicas y precisas, a pesar de que la prueba cutánea es generalmente un poco más precisa, suele ser más barata y los resultados se conocen de inmediato.

Tratamientos

  • Antihistamínicos: Lo que debe saber
    Los antihistamínicos bloquean la acción de la histamina, un producto químico generado por el organismo en respuesta a los alergenos. La histamina puede causar estornudos, moqueo, picor en los ojos o en la piel o urticaria. Esto es lo que debe saber sobre los antihistamínicos:
  • Conviértalos en rutina: Si su médico le advierte que debe tomar antihistamínicos, tome su medicación de manera regular durante la temporada de alergia para prevenir problemas como la fiebre del heno. Si toma los antihistamínicos de manera irregular puede experimentar efectos secundarios más notables y menos eficaces para el control de los síntomas.
  • Mantenga un horario idóneo: Si usted está tomando antihistamínicos que le producen somnolencia, debería tomárselos media hora antes de irse a dormir. Los antihistamínicos desarrollados recientemente producen somnolencia en un número reducido de personas.
    Aumente el uso gradualmente: algunos antihistamínicos alivian los síntomas de la fiebre del heno en la mayoría de las personas sin el efecto secundario del sueño. Para evitar estos problemas, su organismo necesita acostumbrarse a la medicación gradualmente. Comience tomando las pastillas sólo por la noche. Si la marca que consume le sugiere tomar dos en un periodo de 24 horas, comience tomando una pastilla por la noche durante tres días. Al cuarto día puede tomar una pastilla por la noche y otra por la mañana siguiendo las indicaciones de su médico.
  • Pruebe distintas marcas.
  • Tenga en cuenta los efectos secundarios: Los antihistamínicos no favorecen a todas las personas. Muchas personas son conscientes de que los antihistamínicos pueden causar somnolencia, pero en los niños y algunas personas mayores, que a veces tienen el efecto opuesto, produce agitación o comportamiento hiperactivo.

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Jose Luis Garcia

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