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Hipermetropía enfermedad frecuente de la vista

31 Mar , 2018  

¿Que es?

Hipermetropía es una enfermedad frecuente de la vista en la que los objetos que están lejos se ven claramente, pero los objetos que están más cerca se ven borrosos.

El grado de hipermetropía afecta tu capacidad de enfoque. Las personas con hipermetropía grave solo pueden ver con claridad los objetos que están a una distancia considerable, mientras que aquellas personas con hipermetropía leve pueden ser capaces de ver con claridad los objetos que están más cerca.

La hipermetropía generalmente está presente en el nacimiento y suele ser hereditaria. La afección puede corregirse fácilmente con anteojos o lentes de contacto. Otra opción de tratamiento es la cirugía.

Síntomas de la Hipermetropía

La hipermetropía puede hacer referencia a lo siguiente:

  • Los objetos cercanos pueden verse borrosos
  • Tienes que entrecerrar los párpados para ver con claridad
  • Tienes fatiga ocular, como ardor en los ojos y dolor en ellos o a su alrededor
  • Presentas molestias generales en los ojos o dolor de cabeza después de estar mucho tiempo haciendo tareas que implican ver de cerca, como leer, escribir, trabajar en la computadora o dibuja

¿Cuándo consultar al médico?

Si el grado de hipermetropía es tan pronunciado que no puedes realizar una tarea de la forma en que lo deseas, o si la calidad de la visión te impide disfrutar de tus actividades. Él podrá determinar el grado de hipermetropía y asesorarte sobre las opciones para corregir la vista.

Quizás no siempre sea evidente que tienes problemas de visión; por ello, la Academia Americana de Oftalmología recomienda los siguientes intervalos entre los exámenes periódicos de la vista:

Adultos

Si no usas anteojos ni lentes de contacto, no tienes síntomas de problemas en los ojos y corres un riesgo bajo de padecer enfermedades oculares, hazte un primer examen ocular aproximadamente a los 40 años de edad. Luego hazte un examen en los siguientes intervalos:

  • Cada dos a cuatro años entre los 40 y los 54 años de edad
  • Cada uno a tres años entre los 55 y los 64 años de edad
  • Cada uno a dos años desde los 65 años en adelante
  • Si corres un alto riesgo de sufrir ciertas enfermedades oculares, como el glaucoma, la frecuencia de consultas debe aumentar de la siguiente manera:
    • Cada dos a cuatro años hasta los 40 años de edad
    • Cada uno a tres años entre los 40 y los 54 años de edad
    • Cada uno a dos años a partir de los 55 años de edad
    • Si usas anteojos o lentes de contacto, probablemente, tengas que hacerte un examen ocular por año. Pregúntale al oculista con qué frecuencia debes programar las consultas. Sin embargo, si notas algún problema en la vista, programa una consulta con el oculista lo antes posible, incluso aunque te hayas hecho un examen ocular hace poco.

Por ejemplo, la visión borrosa puede ser una señal de que necesitas un cambio en tu graduación, o podría indicar la existencia de otro problema.

Niños y adolescentes

Los niños deben someterse a un examen ocular y a pruebas de la vista (realizadas por un pediatra, un oftalmólogo u otro profesional capacitado para detectar enfermedades) durante el período neonatal y, luego, en cada examen de salud general de rutina durante la primera infancia.

Además, se recomienda que los niños en edad escolar se sometan a exámenes de detección de enfermedades en la escuela o mediante programas comunitarios aproximadamente cada dos años para verificar si tienen problemas de vista.


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Neila Ruiz

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